Misión:

El Proyecto Familiar de Vida (PFV) es un programa de apoyo para colegios, que pretende brindar soporte a las instituciones en el desarrollo de competencias y habilidades para la vida.

Alcances:

i. Mejora del clima en el aula, lo cual, implícitamente, mejora la relación del alumno con el conocimiento.

ii. Confrontación del alumno con sus propias actitudes y con la influencia de ellas en su entorno escolar.

iii. Plataforma de observación para los docentes. Pueden descubrir a su grupo en situaciones extracurriculares y elaborar actividades de apoyo para la dirección de grupo.

iv. Brindar herramientas para facilitar la comunicación intrafamiliar.

v. Disminución de los niveles de agresividad en el aula.

vi. Apoyar la construcción de un entorno consistente, que sea cercano para el alumno pero que no trance la firmeza.

vii. Estimulación de la espontaneidad del aula.

Principios Pedagógicos:

i. Proceso: Creemos que los alcances de un evento de un día son de tipo reflexivo. El cambio actitudinal solamente se puede dar después de un trabajo continuo, con una evaluación permanente y un alto impacto.

ii. Comunidad: Creemos que no es el alumno la única persona que está en formación dentro de la institución escolar. Por el contrario, cada uno de los miembros de la misma cumple un papel pedagógico. Los docentes deben trabajar en un proceso de Investigación Acción puesto que están llamados a encarnar todos los valores que proponen a los estudiantes. Los padres de familia también deben invertir tiempo en aprender a ser padres, puesto que muchas veces insisten en los mismos métodos y esperan resultados distintos.

iii. Subjetividad: El alumno está llamado a ser el protagonista de su aprendizaje. La Fundación Ruah propone en sus actividades un ambiente de perturbación en donde el estudiante se vea confrontado con sus esquemas de pensamiento y acción y por ende tenga que reelaborarlos. Una sociedad de padres y docentes sobreprotectores ha hecho que el alumno se comporte como víctima en muchas situaciones y que desplace la responsabilidad en los hechos a todos los que lo acompañan.

iv. Experiencia: El grave problema de la enseñanza de valores es que se ha querido impartir en el aula y a través del discurso del profesor o las respuestas típicas y lugares comunes de los alumnos. Hacer y pensar lo hecho, así como confrontar con las actitudes individuales es la manera que la Fundación Ruah ha desarrollado para el trabajo en colegios. Utilizamos la Educación Experiencial como base, pero estamos convencidos de que un elevado profesionalismo de parte del facilitador hace de cualquier lugar y cualquier momento una oportunidad pedagógica, incluso en ausencia de situaciones extremas o de aventura.

v. Sentido: El mito de que la nota es lo más importante y la obsesión de los colegios por aparecer en el Top 100 de los colegios ha hecho que se privilegie un único aspecto de la formación, que es el intelectual. Pero sabemos que la vida no es solamente la elección de la carrera o el éxito profesional. El ser humano está llamado a tener un sano equilibrio entre todos los aspectos existenciales que lo componen.

 
 

 
       
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